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1   El Mercado Alemán del Vino – Estructuras y Tendencias.
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Por Pr. D. Hoffmann. Geisenheim Research Institute. Con aproximadamente 20 millones de hectolitros de vino tranquilo y espumoso, el mercado alemán de consumo de vino se coloca en cuarta posición después de Francia, Italia y Estados Unidos.....

Con aproximadamente 20 millones de hectolitros de vino tranquilo y espumoso, el mercado alemán de consumo de vino se coloca en cuarta posición después de Francia, Italia y Estados Unidos. Con aproximadamente 13 millones de hectolitros de vino importado, Alemania representa, en volumen, el mayor país importador de vino. La desaparición de las fronteras y la existencia de unas leyes de mercado ultra-liberales han llevado a una apertura del mercado alemán a un gran número de productores de vino de todo el mundo. De la misma forma, a nivel de grandes almacenes, de discount y de almacenes especializados, se pueden encontrar cantidades importantes de vinos que provienen prácticamente de todos los países.

Con una producción propia de aproximadamente 9 millones de hectolitros, los viticultores locales se tienen que enfrentar a una dura competencia internacional que les esclaviza sin cesar con unas exigencias de calidad paralela a la de sus competidores y que les impone una competencia en los precios que implica que los consumidores alemanes estén dispuestos a pagar más por los vinos locales.

Hace años que el vino es una bebida muy popular asociada a un estándar de vida alto para las capas medias y acomodadas de la población. De hecho, el consumo de cerveza no ha cesado de caer a lo largo de 15 años. El consumo de bebidas espirituosas también ha bajado, dejando que el vino y sus derivados alcanzaran una mejor posición dentro del mercado. (Figura 2).

 

El vino se consume de forma bastante regular durante todo el año aunque se observa un aumento neto de las ventas en navidad comparadas con las del resto del año. Del mismo modo se  observa que con una media del 40%, los hogares encuestados consuman de forma regular a lo largo de los diferentes trimestres. Sobre la base de un año, cerca el 65% de todos los hogares compran vino.

La evolución de los precios durante estos últimos años ha estado provocada sobre todo porque se compra más en los discount que en los almacenes especializados o directamente del productor. El valor medio no ha dejado de caer, y en este contexto, los vinos alemanes se enfrentan a una dura competencia de precios con el resto del mundo.

 

No sólo el consumo se ha desplazado en gran parte de los almacenes especializados y de los productores hacia los discount y los supermercados, es necesario subrayar también el éxito de los vinos tintos en detrimento de los vinos blancos. Este fenómeno comenzó en los años 80 y no ha dejado de acentuarse desde entonces. Esta evolución ha beneficiado ante todo a los vecinos europeos, a causa de una producción de vino tinto en Alemania poco significativa, y en particular a Francia y a Italia antes de dejar sitio, en estos últimos años, a España. El precio elevado del vino tinto alemán ha animado a los viticultores a dedicarse masivamente a su producción. Por ello, el 38% de la superficie de producción en Alemania está dedicada a la producción de vino tinto y de vino rosado. El consumo total de aproximadamente 20 millones de hectolitros se descompone, en estos últimos años, de la siguiente manera: 3 millones de hectolitros para los vinos espumosos y casi 17 millones de hectolitros para los vinos tranquilos. Los vinos tintos y los vinos rosados contabilizan ellos solos 10,6 millones de hectolitros, de los cuales 7 millones de hectolitros se importan. El consumo de vino blanco ha caído a 6 millones de hectolitros, y de éstos 4,2 millones son producción local. (Figura 3).

 

En el año 2004, el consumo estaba representado con un 18 % por los restaurantes y hoteles, y con un 82% por los hogares. El consumo en los hogares provenía un 17% directamente del productor y un 83% del comercio. Para el 100% de este consumo proveniente del comercio, el 57 % proviene de discount como Aldi, Lidl, Plus, etc. Las tiendas especializadas, más orientadas hacia la calidad y con unos precios más elevados ocupan una parte del mercado que representa sólo el 5% estando incluidos dentro de esta misma categoría otros modelos de consumo como son, sobre todo, la venta por correspondencia y las ferias de vinos. La dura competencia de los precios se explica por la distribución cualitativa y cuantitativa de las diferentes categorías de precio. Por debajo de 1,49 €, se encuentra un volumen de vinos importados del 36 %, mientras que dentro de la gama de precios que va de 2,5 a 3,5 € el litro, se encuentran porcentajes iguales de vinos alemanes y vinos importados. Esta situación particular de los precios de los vinos alemanes es debida a que éstos se sitúan entre 3,50 € y 5,00 €  la botella; el 22 % de los vinos de esta categoría son vinos alemanes bebidos en Alemania. 

Hay que señalar un cambio importante en las exportaciones alemanas en cuanto el retroceso por parte de los vinos blancos se ha visto acompañado por una creciente reexportación de los vinos tintos importados. Entre los vinos reexportados de Alemania, se encuentran principalmente los vinos provenientes de ultramar (como pueden ser Chile, California y Australia) y embotellados en Alemania. Se asiste así mismo a un recrudecimiento de las importaciones y del embotellado en bodegas cooperativas alemanas de vinos de los países de Europa Oriental como Rumania y Bulgaria. Estos vinos se reexportan a continuación hacia el Norte y el Oeste de Europa. El creciente aumento de las reexportaciones indica una colocación a partir de ahora cada vez más favorable de las empresas exportadoras alemanas hacia los países del Norte y del Oeste de Europa gracias a una oferta de productos cada vez más variada y cada vez más internacional.

La evolución de las importaciones hacia Alemania indica claramente una metamorfosis del dominado durante mucho tiempo por los vinos embotellados de mercado interior de los vinos calidad franceses e italianos, mientras que a partir de los años 90 se observa una afirmación de los vinos españoles y de los países del « Nuevo Mundo » (Chile, USA, Australia y más recientemente Sudáfrica) en este mercado. El cambio caracterizado por la vuelta a las importaciones de vinos de calidad y por un crecimiento continuo de las importaciones de vino corriente en botella es suficiente para demostrar la existencia de un cambio estructural de la demanda. Mientras hace 20 años, las importaciones estaban dominadas por los vinos de calidad, actualmente se observa un cambio radical en favor de los vinos corrientes y en particular del concepto francés de « vin de pays » y de vinos del llamado « Nuevo Mundo ».

Ahora se comprende mejor el porqué la compleja definición legal de los vinos aparece poco clara ante el consumidor alemán en el contexto de la reglamentación de los vinos de calidad y el porqué esto incita a tender cada vez más hacia el concepto de vinos varietales, beneficiando la oferta de mercados atractivos. 

 

Por último hay que admitir que los vinos atractivos y accesibles del « Nuevo Mundo » responden mejor a los deseos del consumidor respecto a los vinos que provienen de Europa y que son sinónimos de calidad regional y de tradicionalismo. A parte de los vinos alemanes, se encuentran en el comercio categorías varietales tan variadas como Cabernet Sauvignon, Merlot y Shiraz en el caso de los vinos tintos, y Chardonnay y Sauvignon blanc en el caso de los vinos blancos. A esto hay que añadir el éxito del que han gozado los vinos italianos desde los años 90 aunque atenuado a partir del inicio de los años 2000. De todas formas se encuentran todavía muy extendidos los vinos Frascati, Soave y Pinot Grigio por lo que respecta los vinos blancos y Chianti y Barolo como vinos tintos.

 

Las importaciones de vino en barrica hacia Alemania representan un fenómeno completamente a parte caracterizado por la fabricación, por parte de las grandes empresas de vinos espumosos, de vinos de marca espumosos a partir de vinos blancos corrientes importados.

El consumo de vinos espumosos en Alemania es de aproximadamente 3 millones de hectolitros con un promedio de cerca 4 litros por cabeza, lo que coloca al país en primer lugar dentro del consumo mundial de este tipo de vinos. Los vinos que son utilizados para la elaboración de los espumosos provienen cada vez menos de Francia; Se observa así mismo una disminución de los vino provenientes de Italia mientras que en estos tres últimos años, España ha comenzado a ser considerada como uno de los mayores proveedores gracias a sus interesantes ofertas.

 

Resumiendo la evolución de las importaciones, hay que señalar un retroceso importante de proveedores como Francia e Italia mientras que España está conociendo un importante reconocimiento como proveedor reciente de vinos utilizados para la elaboración de vinos espumosos. Desde 1995, se observa un aumento fulgurante de los vinos del « Nuevo Mundo » que se han integrado definitivamente en el sector de las grandes superficies. Resulta difícil imaginar a partir de ahora los discounter sin sus vinos de Chile, Australia y California embotellados en Alemania. Una gran parte de la población aprecia los vinos de estos países que comunican simplemente con sus marcas y en los que las variedades ofrecen un aroma que responde a las expectativas.

 

Los vinos blancos que están teniendo gran éxito presentan un aroma varietal típico, una cierta sensación de volumen y redondez, una acidez equilibrada y sobre todo una discreta sensación dulce final. Los vinos que ofrecen estas estructuras aromáticas son preferidos de forma unánime. Los vinos con una acidez fuerte o con un aroma neutro son menos apreciados en Alemania. 

Por lo que respecta a los vinos tintos, son los vinos ricos, intensos, secos y sin una estructura tánica marcada los que gustan. Y es precisamente en este campo donde los vinos del « Nuevo mundo » se han impuesto en detrimento de numerosos vinos tintos europeos que en el pasado se caracterizaban por unos componentes tánicos fuertes y verdes. (Figura 4).

En resumen, las estructuras del mercado alemán del vino son: 

- Cambio rápido con una preferencia por los países proveedores del « Nuevo Mundo » en detrimento de los países europeos.

 

- Al mismo tiempo, cambio de los vinos de calidad de regiones específicas (AOC y DOC) por los vinos corrientes porque los consumidores privilegian el gusto equilibrado más que la complejidad.

 

- Las marcas y las diferentes variedades son las que principalmente guían la elección de los consumidores.

 

- Cambio confirmado del vino blanco por el vino tinto y la tendencia para los próximos años es la siguiente: 60 % de consumo de vino tinto y 35 % de vino blanco.

 

- Estructuras liberales de mercado caracterizadas por la presencia de grandes cadenas de distribución y discount que conducirán a una fuerte competencia de precios y de calidad.

 

- Cambio rápido en los proveedores y en los diferentes conceptos de producto que demuestran la capacidad para la innovación del mercado alemán del vino y la curiosidad de los consumidores por los vinos innovadores.

  

Fuente: Infowine.





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